Las causas de estos datos tan negativos es que la revista Playboy vende poco y sus canales de televisión están perdiendo audiencia. El negocio que posee en internet tampoco da muestras de mucha vitalidad.
Para solucionar esta situación, Playboy pretende reducir más la plantilla y continuar con la buena marcha del negocio de licencias. Scott Flanders, director ejecutivo de la empresa declara en El Mundo: “uno de nuestros principales objetivos en reducir personal”. Además, comenta que la comercialización del logo es el futuro de la compañía.